Me cago en la nube

Gracias al cierre peliculero de Megaupload por el FBI ha quedado más que patente que esa idea que era “la nube” acaba de quedar obsoleta por completo, incluso antes de despegar. Que Megaupload albergaba contenido protegidos por derechos de autor, supongo que es algo que no podemos obviar, y resulta incluso algo trivial. Pero lo que sà que podemos hacer es preguntarnos que ocurre con esos cientos de miles de personas que tenÃan almacenados en megaupload ficheros que no incumplÃan ninguna ley: documentos privados, trabajos escolares, fotos de sus vacaciones, y un largo etcétera. ¿Que hay de su derecho a la intimidad? ¿y de la inviolabilidad de las comunicaciones? ¿A quién pedimos ahora responsabilidades ahora? ¿Es el usuario el culpable de que un servidor de almacenamiento en la nube incumpla las leyes y gane muchÃsimo dinero con ello? ¿Quién me asegura a mi ahora que cualquier sitio es 100% fiable? Este concepto tan bonito que es la nube, para mi ha dejado de tener por completo sentido. Yo por mi parte ya no pienso subir a la nube ningún documento del que no tenga al menos dos copias en casa, y evidentemente ya no voy a pagar ni un céntimo por ello, como mucho haré uso del servicio gratuito que ofrezcan.
Sinceramente cerrar megaupload es como intentar poner vallas al campo. Supongo que tiene más que ver con cosas polÃticas y con un intento de justificación de lo que es la SOPA y lo que nos viene encima. Pero vamos, es evidente que no han hecho más que incendiar. En menos de una semana (y estoy siendo considerado) todo ese contenido que habÃa ilegal estará esparcido por otros cientos de lugares, basta con poner en google “almacenamiento en la nube”. Ya tenemos un claro ejemplo anterior: napster. Antes se descargan las canciones en mp3, de una en una, tras su cierre, por albumes y discografÃas completas y sin ningún control. ¿Se consiguió algo con su cierre? Y ahora el acceso a internet es muy superior y popular que por entonces. Miedo me da las reacciones y en que va a acabar todo esto. ¿Estaremos ante el inicio de la tercera guerra mundial? Ni Philip K. Dick hubiera soñado algo parecido.





















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