Memento Mori

Memento mori es una locución latina que significa ‘Recuerda que vas a morir’. El término proviene de lo siguiente: En Roma, el ejército estaba siempre en la parte exterior, patrullando y haciendo guardia por si venÃan a atacar la ciudad. Pero habÃa una costumbre tradicional, y era que cuando sucedÃa un ataque y el ejército lograba proteger la ciudad, se hacÃa un ritual que consistÃa en cruzar en un carro tirado por caballos blancos los famosos arcos de triunfo –de ahà el nombre de arco de triunfo, para honrar los triunfos–. Este carro lo ocupaba siempre el emperador, y el estar subido a ese sitio hacÃa que se le diera el reconocimiento de un dios. No obstante, aunque se reconociera al emperador como un dios, éste sabÃa que no lo era, y si se le olvidaba, tenÃa a alguien que se ocupaba de ello. Este alguien era un criado que iba siempre junto al emperador en el carro y que estaba todo el camino susurrándole al «memento mori», para que el emperador no se olvidara de que podÃa estar lleno de vida y al siguiente paso que diera, morir. Es decir, hay que tener siempre presente la muerte, porque nunca sabemos cuál va a ser el momento.
En este juego de cartas para 1 o 2 jugadores de media hora de duración el objetivo es simple, debes progresar en tu cursus honorum, tu carrera polÃtica durante la República Romana en el s.I a.C., vivir para contarlo, y ser finalmente proclamado Emperador de Roma.
Viajamos en el tiempo a la gloriosa República de Roma, siguiendo las huellas de los estadistas y su elite gobernante. En Memento mori asumes el papel del lÃder de una de las familias patricias en una lucha de poder que decidirá, si Júpiter da su beneplácito, el destino de Roma, ¡y del Mundo Conocido!. De una manera abstracta, a lo largo de tu dilatada vida, irán ocurriendo sucesos y acontecimientos de gran importancia y calado en la sociedad romana, que te afectaran directa o indirectamente, y harán que tengas que tomar decisiones importantes para tu carrera polÃtica, ya que tu objetivo es llegar a ser Emperador de Roma; pero tu rival polÃtico, perteneciente a otra familia patricia espera lo mismo, y hará todo lo posible por adelantarte o ponerte la zancadilla. Para lograr ser proclamado Emperador de Roma debes sortear peligros y traiciones en las turbulentas aguas de la polÃtica en el Senado, y encontrar fieles aliados entre sus patricios en los que confiar, para asà obtener sus votos y apoyo.
Próximamente…
PD. La imagen es un cuadro de Casto Plasencia titulado “Origen de la República romana”.






















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