Bon dia!
Muchas felicidades por la jornada. Estuvo francamente bien. Especialmente detalles como la galletas (felicidades a la repostera), el agua, la compañía y la animación que se palpaba en el ambiente.
Me da rabia no haberme mezclado más con el personal, pero los astros no quisieron que mis partidas terminaran justo cuando comenzaban otras que me interesaban. Especialmente el crayon rails, que tenía muy buena pinta, y el Cyclades, que aún no he probado.
En nuestra mesa jugamos a
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Dominant Species: una maravilla (aunque mi opinión es subjetiva, porque el juego es mío). Caos, problemas de adaptación, los mamíferos haciéndose fuertes en el sur de la tierra, donde abundaba la carne, los reptiles despuntando al principio de la partida (lo que provocó que todo el mundo fuera a por ellos), los arácnidos haciéndose fuertes al norte...
Tuvimos que dejar la partida a falta del conteo final para ir a comer, y dos de los compis tuvieron que marchar, por lo que no vieron la remontada final que dejó la clasificación así:
- Mamíferos: 162 puntos.
- Insectos: 154 puntos.
- Arácnidos: 152 puntos.
- Reptiles: 110 puntos.
¿Qué pasó? Lo que os avisé. Primero, la puntuación final es muy bestia y te obliga a tener presencia en cuantos más territorios mejor, para arañar puntos de donde sea. Eso lo hizo muy bien el mamífero, que inundó en las dos últimas rondas todo lo que pudo con sus especies. Y... como los mamíferos están en la cima de la cadena alimenticia... ganan todos los empates.
A falta de las dos últimas acciones de Dominancia (cuando lo dejamos), los insectos ganaban de 30 puntos aproximadamente. Ya os dije que era poco.
Felicidades a los micos!
Espero que os lo pasárais bien. Yo disfruté mucho con la partida.
- Miquel (de
Reservoir Jocs) nos estuvo enseñando a jugar al
Risiko Express. Es una especie de Risk portable que se juega con dados. Tan curioso como portable.
- A continuación, dos partidas seguidas de
The Speicherstadt. El juego me gustó tanto como mi incapacidad para pronunciar su nombre (hicimos dos partidas seguidas, eso es bueno). Me dejó sensaciones parecidas al Saint Petersburg. Muy recomendable.
- Y para terminar, como ni Miquel ni Lev habían jugado nunca a
Stone Age, hicimos una partida que gané con descaro. Ya, ya sé que se queda mal ganar cuando estás enseñando a jugar, pero... pero... no tengo excusa. Lo sé. El juego me gusta mucho.
Muchas gracias a todos por acogernos tan amablemente. Por toda vuestra simpatía y por prestarnos el Stone Age para que lo jugáramos. No conocía a la persona que lo trajo y fue todo un detalle prestárselo a un grupo de desconocidos. Espero que no le supiera mal.
En fin, unas jornadas muy buenas. Muchas gracias por hacerlas posibles.