Schroinger
Veterano
   
Desconectado
Sexo: 
Mensajes: 1480
Ubicación: Asunción de Belén, Costa Rica
No dejes que la verdad arruine una buena historia.
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La semana de baronetazgo ha llegado a su final. Supongo que las cosas buenas, si breves, dos veces buenas. Y es que me la he pasado muy bien, pues las preguntas que me ha tocado responder han sido todas muy interesantes. Muchas gracias a quienes las hicieron por haberme dado la oportunidad de explayarme a gusto en esos temas.
Para el sucesor en el cargo de Baronet, os tengo un peso completo del foro, conocido por muchos, querido por todos, autodefinido como un hombre de la industria, en su momento moderador de este foro y últimamente un poco perdido en acción. Sí hablo de Gurney, o Paco, como lo conocéis algunos de vosotros.
Pero que no sea yo, sino él, quien se presente:
Hola a todos.
Los más viejos del lugar me conocéis de sobra, los más recientes ni habréis oído hablar de mí, puesto que llevo un tiempo desconectado de la BSK, aunque sigo jugando a juegos de mesa con varios amigos y sigo asistiendo a varios encuentros y festivales siempre que puedo.
Precisamente debido a mi desconexión me sorprendió el mensaje de Schroinger invitándome a ser el próximo Baronet. De hecho, apenas conocía la iniciativa del Baronet. Al principio pensé que estaba “oxidado” como para hacer esto, pero luego pensé que era una buena oportunidad de volver a visitar esta comunidad que tantas alegrías (y alguna que otra pena) me ha dado durante años.
Mi historia como jugón supongo que es típica. De niño me gustaban los juegos de mesa, aunque la oferta era limitada. Muchas variantes de la Oca, muchas copias de Monopolys y Trivials, y muchos juegos en los que el “jugador” era un mero elemento pasivo ante las piececitas y mecanismos móviles. No obstante, recuerdo con cariño algunos de ellos, como Sprint (un antiguo juego de ciclismo), Bon Voyage, que alimentaba mi pasión por los mapas, y Viaje en el Tiempo (no estoy seguro del título), un juego de enormes dimensiones sobre viajes en el tiempo (era de imaginar), que alimentaba mi pasión por la ciencia ficción.
Años más tarde, ya en la universidad, tuve mis primeros encuentros con los juegos de rol, el mus y, sobre todo, los juegos de cartas coleccionables. Recuerdo con cariño el Jyhad (luego renombrado como Vampire, basado en el juego de rol del mismo nombre), y el NetRunner, que echando la vista atrás me parece probablemente lo mejor que hubo en su época. Curiosamente, el Magic no me llamaba tanto la atención, supongo que porque la fantasía no me engancha tanto como otros géneros.
Después me mudé a Madrid, donde está el trabajo (soy informático), y aquí jugué algo más a rol con un grupo de amigos. Más tarde, mi amigo Pako (pakocg), que había descubierto por su cuenta los eurogames, me enseñó un buen día el Ciudadelas. Luego el Catán, Ticket to Ride y alguna cosa más. Me quedé completamente enganchado a los eurogames. A partir de ahí, cuesta abajo y sin frenos. Compras masivas a Alemania, Francia, UK, USA, y también España, donde comenzaron a surgir tiendas del gremio. Asistencia a festivales y convenciones nacionales e internacionales, jurado de un premio, y no se cuántas cosas más.
Últimamente ando más tranquilo. Supongo que llegué a mi nivel de saturación. He vendido parte de mi colección (aunque sigue siendo bastante grande), y juego algo menos, aunque nunca he perdido la afición.
Sin duda, lo mejor que he sacado de todo esto es la gente. Siempre hay alguien que te cae mal, pero por lo general me parece que el ambiente que rodea el mundillo de los juegos de mesa es bastante sano, al contrario de lo que sucede con otras aficiones. Supongo que también influye que la mayoría de la gente que he conocido en este entorno es de mi edad (ya estoy más cerca de los cuarenta que de los treinta), y estamos todos más calmados.
Y ahora se supone que tengo que escribir tres cosas, y que una es mentira. A ver qué se me ocurre:
1) A pesar de haber ido ya tres veces a Essen, aún no hemos conseguido averiguar qué billete hay que comprar para montar en el metro. Las máquinas son infernales, tienen mil opciones y están solo en alemán.
2) Tuve ocasión de asistir una vez a las famosas razzias que hacía netello (Hola, Carmelo!!!) por los mercadillos de Alicante, donde se encontraban cosas bastante curiosas. Entre ellas un Civilization de AH en bastante buen estado que por solo 5 eurillos está ahora en mis estanterías. Sin duda, el dueño no sabía lo que vendía.
3) Soy absolutamente incapaz de jugar a nada con Bascu (WasQ) sin convertir la partida en un vodevil, con el consiguiente ataque de risa floja que luego nos dura días. Bueno, eso es todo, por ahora. Pregunten, pregunten, soy todo suyo.
Un saludo!!
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