Buenas !
Muy bonita pregunta, y muy bonitas respuestas que se pueden dar a ella si te pones a pensar un poquito y le buscas la racionalidad al asunto. En los hilos de baronet de cada semana suelo hacer una pregunta para que me respondan algo muy parecido a lo que tú preguntas, lo malo es que es difícil obtener algo más allá de un "porque sí" o "porque me divierte". Por ello yo me mojo, y te cuento:
- Me motivan muchas cosas para jugar. Una de las más gordas es saber que estoy desarrollando y agrandando un hobby que es bonito, divertido, barato (claro que sí

) y muy muy enriquecedor (ya sabéis, los juegos son cultura). Y al yo opinar esto de este hobby, compruebo cada día que las demás personas que comparten esta afición sienten lo mismo prácticamente, lo que las convierte en personas interesantes y con las que da gusta entablar partida a corto plazo, y amistad a largo. Es un hobby que permite la práctica (jugar), y la teoría (coleccionar/diseñar/etc), se puede llevar amenamente, sin que nos requiera todo el tiempo del mundo ni mucho menos, y puedes jugar en muuuchos lugares muy diferentes (y cada uno tendrá su encanto).
Es una maravilla ponerte detrás de un tablero y unas cuantas reglas y comprobar cómo alguien ha estado horas y horas detrás de un mecanismo para que encaje todo tan bien. Y esto en cuanto a densos por ejemplo, pero también es un gustazo echarte un ameno filler y mearte de risa por cosas que no hubieras imaginado antes de adentrarte en el hobby.
Despues, más concretamente, me motiva particularmente encontrar algun juego que sea "la panacea" de los juegos, y que quiera/pueda ser jugado una y otra vez. Me di cuenta hace ya tiempo que no existe uno sólo y único, pero sí me satisface haber encontrado varias panaceas de esas y hacerlas encajar tan bien en mis grupos de juego. Me motiva también, ver que este maravilloso hobby va aportando cositas nuevas cada día, pero a la vez vas reconociendo en ellas el signo de lo ya hecho, y cómo se diseñan y construyen juegos teniendo en cuenta el legado de otros tantos.
Y me motiva, por último, intentar extender esta "sana" afición a más gente, como casi todo jugón, para formar una secta y dominar el mundo, lo típico
